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En ruta por las casas palacio de Sevilla: Dueñas, Pilatos y Salinas


Como aseguran algunos historiadores, Sevilla fue la ciudad más importante del mundo durante varias décadas a lo largo del siglo XVI. La llegada de los navíos españoles al continente americano, la carrera de Indias y la posición que adquirió la ciudad andaluza en todo este fenómeno, provocaron que a través del puerto de Sevilla llegasen todo tipo de productos y riquezas. Esa prosperidad se materializó de manera progresiva en la construcción de bellas iglesias, grandes monasterios y espectaculares casas palacio en las que los potentados de la época vivían una existencia llena de lujos, arte y espectaculares jardines. 

Esa huella ha quedado reflejada en las calles del corazón del centro histórico de la ciudad, en el cual se pueden visitar algunas de estas espectaculares construcciones, a través de las cuales nuestra mirada puede llevar a cabo un más que sobrecogedor viaje en el tiempo.

Palacio de las Dueñas 

La primera parada que vamos a realizar en este apasionante recorrido va a ser en la que es una de las casas palacio más famosas de toda España, se encuentra en la calle Dueñas y no es otra que el Palacio de las Dueñas, que toma su nombre del monasterio de Santa María de las Dueñas, que se encontraba en un solar colindante y que fue demolido en 1868.

Al traspasar los muros de este pequeño paraíso, la sensación es entrar en un espacio que poco tiene que ver con lo que dejamos fuera, repleto de bellos jardines, bonitas estancias y un ambiente muy especial. Su construcción se llevó a cabo en el siglo XV, experimentando una importante reforma a finales de esta misma centuria y comienzos del XVI, siguiendo un estilo gótico-mudéjar y renacentista. Sus diferentes estancias están decoradas con una valiosa colección de pintura y escultura, con piezas de entre los siglos XVI y XX. El palacio, que se puede visitar, tiene una superficie de 9.000 metros cuadrados, cuenta con una capilla propia y cuatro jardines. Debido a su importancia artística e histórica, fue declarado Bien de Interés Cultural en 1931. 

Esta emblemática construcción perteneció en sus orígenes al linaje de los Pineda, señores de Casa Bermeja y que habían tenido una importante participación en las guerras que desembocaron en la toma de Granada. No fue hasta comienzos del siglo XVII cuando este palacio pasó a ser propiedad de la Casa de Alba, importante casa nobiliaria que lo ha mantenido hasta la fecha.

Históricos versos 

Curiosamente, en el siglo XIX el palacio experimentó importantes cambios y se convirtió en una casa de vecinos, llegando incluso a compartimentar sus grandes salones con tabiques. Uno de esos inquilinos y administrador del palacio, fue Antonio Machado Álvarez, padre de Antonio y Manuel Machado. Precisamente Antonio Machado, que nació en esta casa en 1875, y que vivió aquí los ocho primeros años de su vida, evocó la imagen irrepetible de este palacio, con estos versos irrepetibles: «Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla y un huerto claro donde madura el limonero…». Versos que hacen referencia al famoso jardín de la casa, donde el sol de Sevilla se refleja de una manera única-

Para los sevillanos este palacio estará siempre ligado a la inolvidable figura de Cayetana de Alba, y en esta ubicación plagada de historia han estado personalidades como la Emperatriz Eugenia de Montijo, el político e hispanista inglés, Lord Holland, Eduardo VIII y su hermano Jorge VI, Alfonso XIII, Jacqueline Kennedy, Wallis Simpson, Grace Kelly o su marido Rainiero de Mónaco.  Un palacio que es un universo en sí mismo y que es posible recorrer con deleite y detenimiento.

 

Casa de Pilatos 

Nuestros pasos se encaminan ahora hacia el entorno de la calle Águilas, donde se encuentra la Casa de Pilatos o el Palacio de los Adelantados Mayores de Andalucía, otra de las más conocidas casas palacio de Sevilla y que supone un auténtico disfrute descubrir y visitar. Un palacio en el que el lujo y el arte se dan la mano para componer un marco único. 

La construcción se inició en el siglo XV, gracias a la fuerza conjunta de los linajes Enríquez y Ribera, utilizando solares que habían sido en su día confiscados por la Inquisición, mientras que a lo largo del siglo XVI, gracias a la intensa relación que sus responsables mantuvieron con Italia, se convirtió en uno de los lugares elegidos para que los gustos propios del Renacimiento entraran en Sevilla. La Casa Pilatos fue la puerta de entrada en Sevilla de este importante movimiento cultural que nació en los confines de la península italiana. Ya en el siglo XIX se llevaron a cabo otra serie de reformas, que provocaron que el palacio sea una atractiva y armoniosa mezcla de los estilos gótico-mudéjar, renacentista y el romanticismo.

 

La riqueza de los impulsores de este palacio, que fue creciendo a medida que también crecía la posición de privilegio de Sevilla en el comercio con las nuevas tierras descubiertas al otro lado del océano, convirtió la Casa de Pilatos en el conjunto residencial privado más extenso y más lujoso de la ciudad, que conquista al visitante a primera vista. 

En la actualidad el palacio pertenece a la Casa de Medinaceli, y existen numerosas opciones  para poder visitarlo y disfrutar en él de originales actividades. La construcción en sí se estructura a través de dos grandes patios, en los que se disponen las estancias principales y bonitas escaleras, así como interesantes jardines.

Plató de cine 

El nombre de Casa de Pilatos tiene su origen en un vía crucis que se celebraba en Sevilla a comienzos del siglo XVI y que comenzó a celebrarse en sus orígenes en el interior de la capilla de la propia casa, siendo considerada la puerta de este palacio como la primera de las estaciones. Un vía crucis que muchos especialistas consideran el germen de las procesiones de la Semana Santa sevillana.

La bella escalera de la Casa de Pilatos

 

La bella escalera de la Casa de Pilatos – F.M.

La belleza de sus salones, patios y jardines, ha provocado que la Casa de Pilatos haya sido en numerosas ocasiones escenarios de importantes producciones audiovisuales al más alto nivel, entre las que destacan escenas de películas como Lawrence de Arabia, 1492: la conquista del paraíso, El reino de los cielos o Knight and Day. Un palacio que ha conquistado a Hollywood y a millones de espectadores que han visto estas películas.

Casa de Salinas

Dejamos atrás la Sevilla romana para dirigirnos poco a poco hacia la calle Mateos Gago, donde vamos a encontrar otra interesante construcción, menos conocida que las dos anteriores que han protagonizado nuestro paseo, pero igualmente interesante. Se trata de la Casa de Salinas, un edificio del siglo XVI, cuya sencilla fachada esconde un fastuoso patio, bonitas estancias y valiosos mosaicos. 

Quizás el elemento más destacado de toda la construcción es el bonito patio, que está construido en doble altura, compuesto por columnas de mármol que forman arcos de medio punto adornados con yeserías del siglo XVI. En los muros podemos encontrar también preciosos azulejos, fabricados en Triana a lo largo del siglo XVI, mientras que en un segundo patio nos sorprenderá un espectacular mosaico del siglo II, dedicado a Baco y que procede de la ciudad romana de Itálica.


Fue Baltasar de Jaén el encargado de construir esta vivienda en el año 1577, en un entorno privilegiado, a escasos centenares de metros de la propia catedral de Sevilla. En 1843 se extinguía el linaje de los Jaén, teniendo la vivienda diferentes usos, incluido el de logia masónica, hasta que fue adquirida por la familia Ybarra. Ya en 1930 pasó a ser propiedad de Manuel Salinas, perteneciendo hasta ahora a esta familia la casa. 

La casa tiene un incalculable valor artístico y monumental, siendo un verdadero ejemplo de casa sevillana, surgida gracias a las enormes riquezas que llegaban a Sevilla procedentes del Nuevo Mundo, y donde la clase popular que vivía por aquellos tiempos en las calles sevillanas, no podía llegar a sospechar las riquezas y comodidades que existían en su interior.  Un rincón de la ciudad, que merece mucho la pena su visita.

Uno de los mosaicos que se pueden visitar

Uno de los mosaicos que se pueden visitar – C.S.

Dueñas, Pilatos y Salinas, son sin lugar a dudas tres de las casas palacio más valiosas que se encuentran en el corazón de Sevilla, tres construcciones que en muchas ocasiones no se encuentran en los grandes itinerarios turísticos, que muchos sevillanos no conocen, pero cuya valía e historia está ligada de forma íntima con la personalidad de la ciudad.




VÍA: ABC DE SEVILLA

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Ana Martínez

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